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¿Sabías que puedes librarte de deudas impagables si tu negocio falla por causas ajenas a tu voluntad?

Un caso reciente ha puesto de relieve cómo la Ley de Segunda Oportunidad puede ofrecer un verdadero respiro a emprendedores que se ven superados por deudas que no pueden asumir.


Un empresario que abrió una franquicia de supermercado en Madrid acabó acumulando más de 168.000 € en deudas tras el cierre del negocio debido a la falta de rentabilidad. La situación financiera se complicó hasta el punto de que no podía hacer frente a los préstamos, a los compromisos con proveedores ni a sus avales personales.


A través de la Ley de Segunda Oportunidad, este emprendedor consiguió la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI), lo que significa que se le perdonaron esas deudas imposibles de pagar y ahora puede empezar de nuevo sin el lastre financiero que arrastraba.


¿Qué es esta ley y por qué importa?

La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo legal en España que permite a particulares y autónomos en situación de sobreendeudamiento —especialmente si son deudores de buena fe— reestructurar o incluso cancelar sus deudas cuando no pueden afrontarlas con su patrimonio disponible.

No se trata de evitar responsabilidades, sino de dar una solución real a quienes han agotado todas las vías de pago y han intentado llegar a acuerdos con sus acreedores.


¿Quién puede beneficiarse?

Personas físicas o autónomos con deudas que impidan una salida financiera razonable.


Deudores de buena fe (quienes no han actuado de forma fraudulenta ni han ocultado bienes).


Aquellos que han intentado pagar o negociar sin éxito.


Este caso es un ejemplo inspirador de cómo, incluso después de años de esfuerzo y una inversión fallida, es posible obtener una segunda oportunidad y reconstruir tu vida financiera sin el peso de las deudas del pasado.


 
 
 

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